Información facilitada por
Joachim Voigt, entrenador profesional
especialista en entrenar a jugadores discapacitados. Patrocinado por
DONIC.
Una de mis conclusiones ocurrió durante una competición en la que se enfrentaron un jugador defensivo contra un atacante. El atacante realizaba continuos y rápidos golpes de topspin que el defensivo devolvía constamente con mucho efecto contrario. Después de realizar otro potente top, éste fue a la red. El atacante comentó "tengo que golpear todavía más fuerte". El resultado fue de 3:0 a favor del jugador defensivo y la conclusión negativa sacada por el atacante fue "Cualquiera puede devolver un golpe de top".
Llega el siguiente partido y el jugador defensivo se enfrenta contra un adversario que empieza con golpes suaves y lentos tratando de finalizar el punto con un topspin potente. El perdedor del primer partido opina "contra mi fue capaz de devolver cualquier golpe agresivo".
La historia podría continuar con 3 atacantes más o con otros tipos de jugadores.
Sin embargo, la clave decisiva radica en: Ni el de topspin potente ni el de golpes suaves, tampoco las bolas rápidas ni las cortas sirven para alcanzar el punto ganador, pero si sirve la
alternancia de velocidad.
¿Que jugador de forma deliberada controla y realiza cambios de niveles de velocidad? Evidentemente, ésta
variedad debe realizarse
con calidad. Al final, uno se da cuenta de que la alternancia deliberada de velocidad es una de las mejores (o, incluso, podríamos decir la mejor) tácticas del tenis de mesa.
Discutiendo conceptos con uno de los mejores entrenadores mundiales le dije "Variando la velocidad de tu juego muchas veces puedes situarte en posición ganadora en muchos puntos".
Secamente me respondió "¿Muchas veces? - ¡
Siempre!".
Textos gentileza de DONIC - Distribuido en exclusiva por www.tenismesa.es